Acceso a la justicia: una ilusión en México

El boliviano Evo Morales es más reciente asilado político en México. A lo largo de la historia el país ha refugiado a filósofos, artistas, activistas.

En las leyes mexicanas la figura del asilo político está prevista en la Ley Sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político publicada en el Diario Oficial de la Federación el 27 de enero de 2011.

Rigoberta Menchú la Premio Nobel de la Paz en 1992 durante la Guerra Civil Guatemala (1962-1996) inició un movimiento de denuncia pacifica por violación a  derechos humanos en su país; después del asesinato de su familia y para evitar ser víctima de persecución, recibió asilo político en 1983 durante el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado.

El derrocado shah Mohammed Reza Pahleví, luego de de la consumación de la Revolución Islámica, con ayuda del presidente José López Portillo se refugió en Morelos.

En 1937 León Trotski el líder del movimiento comunista, obtuvo asilo político luego de ser perseguido por José Stalin después de la revolución bolchevique en octubre de 1917.

José Gaos fue parte del exilio republicano español en México, por lo que llegó en 1938, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas se contabilizan entre 20 mil y 25 mil personas asiladas. 

Para el 14 de julio de ese año arribaron en el puerto de Veracruz exiliados republicanos, entre ellos el cineasta Luis Buñuel y el escritor Pedro Garfias.

El escritor cubano José Martí recibió asilo político en México durante un año (1875-1876), después de recibir la pena de exilio, por haber participado en el movimiento independentista de Cuba. Otras personalidades asiladas son Guiseppe Garibaldi, Víctor Raúl Haya de la Torre, Héctor José Cámpora, Hortensia Bussi y Trinidad Martínez, así como Ramón Xirau, Carmen Tagüeña, Ángel Hoces, Teresa Martín, Loty de la Granja; Paloma Atolaguirre, Carmen Romero de Rayo y Mercedes Pereña.

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