Arturo Espinosa

El 17 de septiembre de 2018, el entonces presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, anunció el llamado Censo del Bienestar en Nayarit para detallar los beneficiarios de los programas sociales y entregar los apoyos “sin moches, sin intermediarios de por medio”.

Para este censo, fueron creados los “Siervos de la Nación”, cuyos integrantes presumían un chaleco y gorra del color de Morena. Ellos serían los encargados a nivel nacional de seleccionar a los beneficiarios. La intención era visitar 30 millones de hogares y cumplir con el eslogan del presidente: Primero los Pobres.

Sin embargo, un detallito. En mayo del 2019, una vez culminado el censo para dispersar 300 mil millones de pesos anuales, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó errores: no se visitaron todas las viviendas, se tomaron los viejos padrones y se detectó un error en el conteo de 8 millones de personas.

El supuesto trabajo de los Siervos de la Nación, 19 mil 635 empleados, cuesta 2.6 millones de pesos al año solo en salarios, sin contar su gasto operativo; además de que se comenzaron a ser operadores políticos de Morena y haciendo labores de seguridad en las giras del Presidente  

“El ‘Censo del Bienestar’ estuvo mal diseñado desde el principio, excluyó a población que debió haber sido integrada y llevó a la creación de un ejército de más de 19 mil ‘Servidores de la Nación’ cuya función no es del todo clara”, consideró una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad.

Y los resultados ya están a la vista:  El número de personas en situación de pobreza aumentó en 3.8 millones de personas en comparación con 2018, periodo en el que inició la administración de Andrés Manuel López Obrador, de acuerdo con información del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

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Además, un análisis realizado por el Instituto de Estudios Sobre la Desigualdad (Indesig) a la Encuesta de Ingreso y Gasto de los Hogares 2020 del INEGI, arrojó que mientras el expresidente Enrique Peña Nieto, en el tercer año de su sexenio gastó 5.1% del PIB en programas sociales federales, en 2021 es de 4.6%. Luego del tropiezo electoral de Morena en la Ciudad de México, el Presidente cambió de operador político: salió Gabriel García Hernández, quien fue operador electoral de Morena y entró Carlos Torres, quien fue secretario técnico del gabinete de López. Con más pobres en México, los Siervos de la Nación y su Censo del Bienestar solo sirvieron para mostrar que son malos y caros.

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