Sharenii Guzmán

El combate a la corrupción fue una de las banderas de la 4T para llegar al poder. 

“Se acabará con la corrupción y con la impunidad que impiden el renacimiento de México”, señaló Andrés López durante su toma de protesta el 1 de diciembre de 2018.

Tres años después, México es de los países del mundo peor calificados. Se encuentra en el lugar 135 de 139 naciones con 0.26 puntos, de acuerdo con el Índice de Estado de Derecho (IED) 2021 de World Justice Project Ranking.

Hace 10 años estaba en el sitio 53 de 66 países con 0.41 puntos en el ranking “Ausencia de corrupción 2011”.

Cuando llegó Andrés López a la Presidencia el país ocupaba el sitio 92 de 113 países con 0.45 de score.  Sin embargo, ahora, en 2021, México está más cerca de Uganda que de Dinamarca. Incluso Afganistán y Venezuela ostentan mejor calificación.

En un contexto donde la adjudicación directa es la reina, pues el 80.6% de los contratos se otorgan sin licitar, señala Reforma. 

Familiares y amigos de la 4T ocupan jugosos puestos en el gobierno como algunos hermanos de Ricardo Monreal, Luisa María Alcalde, Juan Luis Concheiro y Santiago Nieto.

La transparencia parece un chiste; se cierran expedientes y fideicomisos. En 18 meses se han reservado 6 mil 572 casos. El programa “Sembrando Vida” cuenta con un fondo privado sin reglas de operación. 

Además, no hay funcionarios de este gobierno acusados de corrupción en la cárcel ni sentenciados.

No hay duda de que la 4T mejoró… pero la corrupción.

#UNDETALLITO