Al margen de la estructura del gobierno, un grupo de altos funcionarios federales integrados en el #GISAMAC operan para modificar los procesos de producción en el campo con base en ideologías anti industriales y en defensa de la economía popular.

Son mandos de 7 secretarías, cinco institutos nacionales y diversos organismos que buscan incidir en decisiones legislativas y programas del Gobierno federal.

Entre los principales activistas están el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell y el secretario de Medio Ambiente, Víctor Toledo, además  de funcionarios en la secretarías de Agricultura, Economía, Bienestar, Educación y Trabajo.

Se denominan Grupo Intersecretarial de Salud, Alimentación, Medio Ambiente y Competitividad, GISAMAC, nacieron junto con el nuevo gobierno, carecen de soporte legal pero influyen en el Presidente.

Se trata de un grupo de viejos activistas, supuestos ambientalistas con clara oposición a las organizaciones empresariales, que se acomodaron en el gobierno actual para impulsar su agenda.

Entre sus temas están el nuevo etiquetado en productos alimenticios, impulsar la agricultura tradicional, no tecnológica, promover la biotecnología, cerrar paso a plaguicidas y fertilizantes químicos y cuestionan cualquier tipo de desarrollo minero.

El GISAMAC está organizado en 18 grupos de trabajo, cada uno especializado en asuntos específicos.

Y desarrollan un Sistema Agroalimentario paralelo a la estructura de organización y gestión que actualmente existe entre asociaciones de productores y campesinos con el gobierno, con la finalidad de imponer su agenda en la implementación de políticas públicas, en las cuales desestiman el desarrollo tecnológico, la industria y los procesos de producción a gran escala, lo que llevaría a México a un retraso competitivo a nivel mundial.

De esta forma, operan al margen de cámaras empresariales, empresas productoras agrícolas, organizaciones campesinas y del Consejo Nacional Agropecuario.Pero el Presidente les hace mucho caso, pues en su discurso adopta el rechazo por la industria, defiende el trapiche como medio de producción, llama a sobrevivir con arroz, frijol y maíz, cuestiona los molinos de viento para generar energía eólica porque afean el paisaje, y defiende la economía popular como vía para el desarrollo y combate a la pobreza, como por ejemplo el programa Sembrando Vida. #ES NETA?

Te recomendamos leer esto:  EL FLORERO DE PIEDRA