Arturo Espinosa

En plena crisis económica y con niveles de inflación no vistos en 20 años, el Servicio de Administración Tributaria, (SAT), aprieta su presión a los contribuyentes y hace que la cuesta de enero sea más pesada.

De entrada, los que requieran tramitar su RFC lo tendrán que realizar en las oficinas del SAT y, al acudir a estas, deberán registrar o actualizar su domicilio fiscal, ya que en caso de no hacerlo sufrirán multas desde los 3 mil 870 pesos hasta los 11 mil 600 pesos.

¿Ya inscrito? Los contribuyentes deberán usar la versión 4.0 del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) que endurece reglas, como la obligatoriedad de incluir el nombre y domicilio fiscal del emisor y del receptor.

Y comienza la pesadilla:  Si por alguna razón emites algún Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) o factura al que le falte algún complemento correspondiente la autoridad podrá sancionarte con una multa que puede ir de 400 a 600 pesos por cada CFDI, esto de acuerdo con los cambios al Código Fiscal que entrarán en vigor para 2022.

Además de esto, si un CFDI se cancela fuera de plazo de tiempo, puedes ser acreedor a una sanción que va de 5 a 10% del monto de cada factura emitida.

Por su parte, los contribuyentes que cuenten con facturas emitidas por algún contribuyente perteneciente a la lista negra podrán ser sancionados con una multa que va de 55 a 75% del importe de cada factura.

“Hay que revisar la lista negra, y si algún proveedor aparece en ésta, entonces tendríamos 50 días a partir de que se hace esta publicación en dicha lista para entregarle información al SAT y evitar que haya la sanción económica que estará aplicando a partir de 2022″, dijo el vicepresidente de la Comisión Técnica Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM), Miguel Tavares.

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La dependencia dirigida por Raquel Buenrostro estará facultada para notificar a través del buzón tributario sobre un proceso de embargo a los contribuyentes deudores. Esto significa que el contribuyente es el único responsable de revisar las notificaciones pues, en caso de recibir el aviso, sólo tendrá tres días para responder antes de que la autoridad determine el embargo.

Los bienes que podrían embargarse son depósitos bancarios, ahorros, inversiones en seguros, acciones, bonos, bienes muebles e inmuebles, entre otros.

¿Algo más? El SAT determinará los actos del contribuyente que tienen razón de negocio o de evasión, podrá invalidar actos jurídicos del contribuyente si los considera «simulados» y pondrá en marcha el Programa de Vigilancia Profunda para auditorías electrónicas que pueden derivar en una entrevista fiscal.

Para todos hay: la dependencia podrá denunciar penalmente a empresas que operen fusiones o adquisiciones sin pagar impuestos, cadenas comerciales evitan litigar y librar así multas e incluso embargos. También multará a quien simule pérdidas.

Y aunque la recaudación sube… ha crecido poco. Para la 4T la mejor manera de incrementar sus recursos es mediante multas y terrorismo fiscal.

#ESNETA?