Pilar Sánchez

La cuesta de enero se ha alargado para las familias mexicanas, pues a pesar de que ya estamos en marzo, los aumentos en el costo de los energéticos golpean la economía familiar. 

En el caso de la electricidad, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del INEGI, el energético tuvo una variación de 22.74% en noviembre de 2020. Desde 2018, el precio del kilowatt hora ha aumentado, pasando de 0.793 en diciembre de ese año, a 0.857 en marzo de 2020

Sumado a este incremento, las amas de casa han visto crecer los recibos de gas, del cual dependen el 79% de los hogares mexicanos para cocinar. Este combustible tuvo un precio promedio de 19.71 pesos por litro en el caso del gas en cilindro en diciembre de 2020 y hoy está en un promedio de 23.72 pesos por litro, de acuerdo a los datos de la Profeco. Para el caso del gas estacionario, cerró el año en 10.54 pesos, mientras hoy se encuentra en 12.70.

La gasolina no se queda atrás. De acuerdo con lo reportado por la Profeco, el precio de la gasolina de bajo octanaje se encuentra en 20.31 pesos por litro en promedio, mientras que la de alto octanaje se encuentra en 21.69 pesos por litro. En 2020, la gasolina premium costó en promedio 18.76 y en 2019, 20.78. En tanto que la gasolina magna, tuvo un promedio de 17.96 pesos por litro en 2020 y de 19.35 en 2019. 

El aumento de los energéticos afecta a los hogares mexicanos que deben destinar cada vez más dinero al pago de estos insumos. Mientras tanto, el gobierno sigue pugnando por una supuesta soberanía energética que no se traduce en beneficios para la población.

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