Sharenii Guzmán

El fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero oculta sus oscuras intenciones.

Desde el inicio la fuerza fue perturbada, pues su nombramiento fue calificado como simulación sin independencia de Palacio Nacional. 

Arrastra viejas batallas como el conflicto por el control de la marca de la Universidad de las Américas, de la que fuera su rector hasta 2018. 

La opacidad lo persigue. Oculta su patrimonio valuado en 7.8 millones de dólares y tiene propiedades secretas como una casa de 4 millones 950 mil pesos que fue adquirida por la Universidad de las Américas cuando él era su rector. 

Se negó a transparentar su declaración de intereses como procurador y la Fiscalía oculta documentos sobre Ayotzinapa. 

Sin tener las credenciales académicas suficientes ingresó al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) como investigador Nivel III. 

Además, lo acusan de plagio en su libro dedicado a Guillermo Prieto y en otro sobre Ignacio Allende. 

También de usar a la Fiscalía para cobrar venganza y encarcelar a su sobrina política, Alejandra Cuevas Morán, presa desde octubre de 2020 en Santa Martha Acatitla por supuestamente dejar de cuidar a Federico Gertz Manero. 

Y perseguir a los científicos que cuestionaron su ingreso al Sistema Nacional de Investigadores.

Lo cierto es que la Fiscalía investiga a modo, mientras los narcos y criminales siguen sueltos.

#ESNETA?