Sharenii Guzmán

El Presidente, Andrés Manuel López Obrador premia a algunos gobernadores mientras que a otros los persigue.

Para su equipo y en la Secretaría de Gobernación puso a Adán Augusto López, su fiel amigo, y ahora hombre de confianza. De 2018 a 2021 fue gobernador de Tabasco. 

Luego reclutó al todavía mandatario de Sinaloa, el priista Quirino Ordaz, para que fuera Embajador de México en España con el fin de restablecer las relaciones con ese país, según el Presidente.  

A Antonio Echevarría, gobernador saliente de Nayarit, le ofreció chamba y hasta destacó su labor al frente de ese estado. 

“Seguiremos apoyando a Nayarit para impulsar el desarrollo del norte y centro del estado. Invitamos al gobernador Antonio Echevarría García a trabajar con el gobierno federal cuando concluya su gestión”, señaló Andrés López en su cuenta de facebook. 

Y ya le echó el ojo al Ejecutivo de Guerrero, el priista Héctor Astudillo, quien también fue aliado durante su gestión. 

Los tres: Quirino, Toño y Héctor, entregarán el poder a Morena.

Advirtió que seguirá seleccionando, según su criterio, a “buenos” funcionarios para sumarlos a la 4T.  “Y sí vamos a seguir invitando a otros gobernadores y a otros dirigentes que han hecho un buen trabajo”, indicó durante la conferencia matutina del 14 de septiembre. 

En cambio, a otros mandatarios que cuestionaron las ocurrencias de su Gobierno, ahora son perseguidos o desdeñados. Es el caso de Francisco Cabeza de Vaca, gobernador de Tamaulipas, acusado de delincuencia organizada y defraudación fiscal. Su caso de desafuero se encuentra en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)

También a ‘Pancho’ Domínguez de Querétaro lo investigan por el caso Emilio Lozoya.  Con Enrique Alfaro, mandatario de Jalisco y Diego Sinhue, gobernador de Guanajuato, mantiene un cantado pleito. 

Te recomendamos leer esto:  Esconden datos de Siervos

Los gobernadores de México con calificados en la medida de su lealtad al Presidente.

#ESNETA?