Ismael García

La euforia de la CNTE por la llegada de la 4T al poder se desmoronó en menos de dos años.

En campaña López Obrador les prometió las perlas de la virgen; desde derogar la reforma educativa, incluir al magisterio en redacción de leyes secundarias, dar plazas a los egresados de normales y homologación salarial, hasta la liberación a presos.

Y el magisterio lo apoyó para llegar a la Presidencia.

Ahora, acusan que no les ha cumplido del todo y no cesan los bloqueos y protestas por distintas partes del país.

Demandan cumplir acuerdos sobre la derogación de la Reforma educativa, implementar mesas de diálogo sobre prestaciones, que se respeten plazas y condiciones para el regreso a clases.

En Michoacán llevan más de un mes con bloqueo a las vías del tren que han dejado pérdidas millonarias a la industria de la transportación de mercancías calculadas en 1.6 mmdp.

También han resistido al regreso a clases presenciales por la pandemia.

La CNTE, rebelde con sexenios tachados como neoliberales, también se le subió a las barbas a la 4T, pero por mantener sus prebendas y, ahora, con pleito con el Gobierno actual a costa de la educación del país.

#ESNETA?