Ivonne Muñoz

Andrés López tardó 14 años en egresar de la UNAM como Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales; sin embargo, al llegar a la presidencia de México ocupó menos de tres años para despotricar contra la Universidad, acusándola de individualista y defensora de proyectos neoliberales.

Esta fue toda una sorpresa, porque en julio de 2018, antes de gobernar al país, todo era miel sobre hojuelas con su alma máter, de la cual aún se expresaba con respeto; pero en octubre de este año López decidió que la UNAM sería su nuevo enemigo y la volvió a atacar al decir que se había “derechizado”, hasta ese momento fue que la Máxima Casa de Estudios se pronunció de manera neutral y negando estas acusaciones.

La UNAM no ha sido la única Universidad contra la que este gobierno se ha ido, el ITAM ha sido objeto de ataques de López desde antes de que tomara el poder, decía que eran los responsables “de la tragedia nacional” y “de la caída de la economía”. Y sin quitar el dedo del renglón, recientemente volvió a pronunciarse contra el instituto, al señalar lo conservadores que eran, sumando al TEC de Monterrey y al CIDE.

Este último ahora enfrenta un conflicto interno debido a la destitución de Alejandro Madrazo Lajous, removido el 5 de octubre por “pérdida de confianza” de Romero Tellaeche hacia él. Tellaece, ahora director interino del CIDE, también despidió a Catherine Andrews, exsecretaria académica, debido a, declaraciones de ella, su insistencia en el cumplimiento de las normas y estatutos que regulan las tareas y obligaciones del cargo; por lo que ahora los estudiantes acusan de autoritario a quien rige el Centro.

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Por su parte, el Presidente en vez de apoyar a la comunidad estudiantil, aprovechó la ocasión para atacarlos, reforzando su argumento de que el CIDE se había “derechizado”.

Los que sí han tenido todo su apoyo son sus semilleros ideológicos, mejor conocidos como Universidades del Bienestar, a las que les inyecta en presupuesto más de 900 mdp anuales, y todo para que al final sean puro malestar para administrativos, estudiantes y profesores, debido a diversas irregularidades:

  • Sin planeación 
  • Planteles inconclusos
  • Despidos injustificados
  • Sin estructura académica
  • Sin validez oficial

El 18 de mayo de 2018 al arrasar con el 70% de los votos del Simulacro Electoral Interuniversitario (SEI) quedó demostrado que el sector universitario fue uno de los que más apoyó a López durante su campaña presidencial; sin embargo, ahora son uno de los más atacados y abandonados por Palacio.

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