Sharenii Guzmán

La Línea 12 del Metro nació con deficiencias y creció remendada. Fue inaugurada en 2012 por Marcelo Ebrard, jefe de gobierno y actual secretario de Relaciones Exteriores. 

Se cerró en 2014 por fallas. El servicio de las estaciones Tláhuac y Atlalilco fue suspendido para arreglar los problemas que presentaba la vía, daño en durmientes, y desgaste ondulatorio del riel, debido a la incompatibilidad de los trenes. 

El sismo del 19 de septiembre de 2017 evidenció daños en la estructura del tramo elevado: columnas, trabes y puentes.

Cuatro años después de que fuera cerrada y reparada, la Línea 12 seguía con deficiencias. En 2018 trabajadores del Metro advertían de los fuertes rechinidos al rodar por las curvas en el tramo elevado. Según ellos, por el desgaste ondulatorio de rieles y ruedas. 

También en 2018, el entonces director del STC, Jorge Jiménez Alcaraz reconoció que el deterioro de las instalaciones era en gran parte por la falta de presupuesto para mantenimiento. También lo advertían estudios e informes internos. 

Sin embargo, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, descartó una reducción presupuestal para mantenimiento.

A 9 años de inaugurada, la Línea 12 se desplomó. Las deficiencias no se pudieron ocultar. 

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