Sharenii Guzmán

A tres años del Gobierno de Claudia Sheinbaum, la Ciudad de México ha perdido el rumbo.

Ha crecido el descontento: como cuando fue criticada por maquillar las cifras de defunciones por Covid-19. También ha aumentado la polarización. Mientras la Jefa está más ocupada en Palacio. 

Las fallas constantes en el Metro y trenes descarrilados evidenciaron la mala administración en el Sistema de Transporte Colectivo. El 11 de marzo de 2020 se registró un choque de trenes en la estación Tacubaya; el 9 de enero de 2021 se incendió el Centro de Control y el 23 de abril pasado hubo un corto circuito en la Línea 4. 

El colmo fue el colapso de la Línea 12 el 3 de mayo de 2021, la tardanza en fincar responsables y la poca atención a las víctimas.

El desdén a colectivos feministas ha ocasionado un choque constante con mujeres activistas. Acusan criminalización en la protesta.

El revés en las urnas, donde Morena perdió 5 alcaldías, la llevó a modificar la cromática oficial y ‘morenizar’ la ciudad. 

La disputa con los alcaldes de oposición ha contribuido a polarizar aún más la ciudad.

Ha adecuado leyes, con ayuda de la mayoría morenista y sin consenso vecinal, por puro capricho. Como fue con la llamada “Ley Sheinbaum”, una reforma para que el Ejecutivo pueda modificar el presupuesto, facultad que antes solo tenía el Poder Legislativo. También modificó el presupuesto participativo. 

Pese a todo, ya está en la fila de favoritas de Palacio para 2024.

#ESNETA?