Sharenii Guzmán

El coqueteo entre Morena y el PRI ya se vislumbra para la segunda parte del sexenio de la 4T. Su amor nunca lo han hecho público, pero las señales están a la vista.

1.- Andrés López sugirió desde junio que el PRI podría ser un aliado para modificar la Constitución.

“Si se quisiera tener mayoría calificada, que son dos terceras partes, se podría lograr un acuerdo con una parte de legisladores del PRI”, señaló el pasado 8 de junio, después de las elecciones. 

2.- La invitación a gobernadores priistas para sumarse a su gobierno. Como el caso de Quirino Ordaz y Héctor Astudillo. 

3.- La poca crítica por parte de mandatarios estatales del PRI durante los primeros tres años de la 4T.

4.- Las negociaciones para el reparto de comisiones en la 65 Legislatura de la Cámara de Diputados. Morena se quedó con 20, el PAN con 13 y PRI 7. 

No es la primera vez del PRIMOR. En la legislatura anterior la bancada tricolor apoyó la creación de la Guardia Nacional y otras leyes importantes para Andrés López como el padrón de datos biométricos, Ley de Adquisiciones, Ley de Remuneraciones, Ley de Amnistía y Extinción de dominio. 

Después de las elecciones de junio, Morena no obtuvo mayoría calificada en San Lázaro. 

Para las reformas constitucionales anunciadas por López, electoral, eléctrica y militarización de Guardia Nacional, su partido necesitaría los votos del PRI. 

Ante el escenario que viene, Morena y el PRI pueden resucitar el PRIMOR que nada tiene de primoroso ante el escenario actual.

#ESNETA?