En el nuevo engrane de la Postverdad se emite en cada mañanera, cada acto público y, claro, en el Informe; este discurso, por pequeño o inútil que parezca, tiene ramificaciones grandísimas hacia sus allegados.

El mensaje es sencillo, pero poderoso: “Todo lo hecho antes estuvo mal hecho”.

“Todo lo anterior es criticable” y nadie tiene derecho de atacar al actual porque hicieron cosas mal.

Esto es en muchos puntos falaz, ya que agrupa a todas las críticas como provenientes de gente que apoya a los anteriores en una sola categoría: El PRIAN.

El discurso oficial de este Gobierno y de Morena ha sido uno de blanco y negro, no considera matices más que para justificarse ellos, pero lo más complejo es que lo hace desde un sólo pequeño pedazo de información que se toma como cierta sin comprobarse.

Este discurso está dirigido a NO escuchar a nadie que critique cualquier acción de López por aberrante que sea, por la simple razón de que los otros se equivocaron.

Parece tonto, pero para alguien desesperado por creer, es suficiente.

No hay administración que no se haya equivocado, no hay persona que no “tenga cola” y nada se puede hacer por cambiar el pasado por correcto o errado que haya sido.

Pero los errores anteriores no eximen a éste de equivocarse, ni lo purifican.

Al ser tan autocrático no permite que las decisiones las tome otro, no delega y les quita margen de maniobra, los errores son completamente suyos y al equiparar el pasado con el PRIAN se quiere lavar cualquier culpa.

La solución es tan sencilla como la acusación.

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No permitan que los errores del pasado limpien los de éste, todos los problemas sin excepción tienen su raíz en el pasado, pero Él lo sabía y su trabajo es proponer con lo que hay para cambiar el futuro.

Su trabajo es ver para adelante; no hacer que veamos para atrás para justificarse.

Siempre ha habido errores y todos los expresidentes se han enfrentado a ellos; todos han fallado en algo y la historia los culpa por ello, pero también tuvieron aciertos, cosa que es fácil ignorar cuando sólo se quieren ver los problemas para justificarse.

El actual no puede ser eximido de los errores que cometa, ni tampoco de los que vienen derivados de los pactos que hizo para llegar al poder.

Un irreal antes y después, destinados a eximir todas las faltas e inutilidad.

Aunque las cosas estaban mal hechas antes, eso no le da permiso para actuar mal o con dolo.

La crítica bien tomada es básica para mejorar, desde las disculpas y los aplausos nadie mejora, y menos el gobierno de un solo hombre que quiere López.

En la realidad todos somos responsables de nuestras acciones, no hay ninguna justificación que permita al gobierno en curso desechar sus errores y tildarlos a una mala administración pasada.Un Informe es para mostrar los avances y también aceptar las malas decisiones, corregir el rumbo y ver cómo mejorar; pero eso, claro, sólo es posible si aceptas que eres humano y te puedes equivocar. Desde el mesianismo no hay mejoría posible.

#OPINAenDICES