Nos engañamos al creer que nuestra democracia es representativa porque se puede elegir a cualquiera.

De hecho podemos elegir a cualquiera de los que nos presentan haciendo de la representatividad una patraña, podrán decir que son posiciones del espectro social, gente que piensa de una manera u otra, pero la verdad es que todos los que manejan el juego han participado desde hace décadas y hasta por generaciones.

Morena llegó al poder con el discurso de representar algo diferente; pero para este momento queda claro que representa a otra cara de los mismos.

Ha atacado a una verdadera oligarquía para reemplazarla con otra, hay que recordar que este tipo de gobierno es el de pocos hacia muchos y no hace alusión alguna al origen de los participantes.

Aunque la representatividad y el debate que pueda surgir es grande, uno de los mayores problemas de este gobierno no deriva de la elección popular.

Todo gobierno está compuesto por gente electa y gente designada y es en este punto donde la política debería dejar de importar para dar paso a la eficiencia.

No es un término “neoliberal”, es la necesidad que surge de velar por las necesidades de 126 millones.

Ojo, no dije ideales, postura o pensamiento de los mexicanos, estoy hablando de necesidades reales, palpables y llenas de obstáculos.

Desde el inicio de esta administración Andrés lo dejó claro, a él le interesaba “el 90% de honradez y el 10% de capacidad”; sin embargo, como se comentó mucho en ese tiempo, el 90% es completamente honrado y con el 10% mejor ni hablamos.

Para este momento ya quedó claro que esa era otra vez una frase inventada, divertida y real, lo que ha buscado todo este tiempo es 100% de lealtad y completa incapacidad.

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El mayor problema es que estos son puestos operativos, que deberían tener una mínima exposición política y un desempeño intachable, solamente para el beneficio de los mismos mexicanos, no de su gobierno y menos de su imagen.

Pueden tratar de manipular los hechos poniendo a Gatell en revistas y creando espacios para que parezca menos inútil, pero los resultados son tan desastrosos que el ranking mundial pone a México como el peor lugar para vivir la pandemia.

Una secretaria de Economía cuyo único logro es usar la ropa más fea existente buscando sólo que hablen de ella.

Dos secretarios de Gobernación que no han realizado trabajo alguno.

Irma Eréndira que fue muy útil para encubrir las denuncias contra Bartlett y nada más.

La secretaria del Trabajo, la titular de Derechos Humanos, el Fiscal general y muchos más.

Desde el punto de vista político es claro que Andrés no soporta tener cerca a gente que pueda brillar más que él; sin embargo, como siempre quien pierde somos todos nosotros que debemos ser administrados por una ineptocracia rampante.

Lo más lamentable es que la defensa de este gobierno al denunciar tanta incapacidad ha sido, de nuevo, denunciar errores y corruptelas del pasado, pero del “no olvido” no se construye un mejor mañana, sólo se justifica un peor presente.

#OPINAenDICES