El socorrido refrán de “No hagas cosas buenas que parezcan malas” le valió sombrilla al Presidente López Obrador y, a su modo, lo transformó en “Hagamos cosas malas y hagamos que parezcan buenas”, sostiene Lázaro Ríos.

Por eso, agrega, apoya el acuchillamiento que hace el Poder legislativo al Poder Judicial al ampliar dos años la Presidencia del Ministro Arturo Zaldívar en la Suprema Corte.

Ríos refiere que, en primera instancia, los Senadores meten mano de lleno en el Poder Judicial y luego, desde la mañanera, el Presidente bendice el acto diciendo que es bueno porque Zaldívar es un hombre honrado y comprometido con la mejora del Poder Judicial.

“¿Qué tiene que ver su honestidad y compromiso con el espíritu de la Constitución? Además, deja en ridículo a los demás Ministros pues, para AMLO, ninguno de ellos da el kilo para mejorar la Suprema y la actuación Judicial”, explica.

El consultor en comunicación agrega que el Presidente prefirió primero su comodidad como líder y después el respeto a la Constitución.

“Y Conste que AMLO no engañó a nadie. Lo dijo: al diablo con sus instituciones… Vamos por una Presidencia Imperial”, reflexiona.

La buena noticia, refiere Ríos, es que el 6 de junio es la elección más grande y la más importante de la historia moderna del País.

“Salgamos a votar y derrotemos el abstencionismo que supera el 50%. Votar es el antídoto al voto maiceado y corporativo”, concluye.

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