El Metro de la Ciudad de México una vez fue obra de orgullo, ahora es símbolo de decadencia, como también ha decaído con la 4T el Congreso doblegado al Presidente, la política energética, el sistema educativo y hasta apoyar a candidatos cuestionables, sostiene Lázaro Ríos.

El consultor explica que la Izquierda liderada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador tiene dos décadas gobernando la Capital y administrando el Metro.

“Ellos construyeron el camino del orgullo a la decadencia. Pero en los últimos tres o cuatro años, ese detestable caminito se ha recorrido en muchos aspectos”, afirma.

Ríos agrega que, aún imperfecto, el balance de los poderes de la unión fue un logro ciudadano que llevó años. Pero ahora el Congreso “No le quita ni una coma” a los que dicte el Presidente y el Poder Judicial se dobla ante el mandato del Ejecutivo.

“El orgullo del balance de poder, a la decadencia de un poder único centrado en Andrés Manuel”, refiere.

Agrega que la política energética pretendía mercados abiertos, energía suficiente y limpia e inversión para el desarrollo.

Pero ahora promueve los monopolios de estado, premia las energías sucias y caras y espanta las inversiones. Del orgullo a la decadencia.

El sistema educativo, entre otras cosas, evaluaría a maestros y alumnos en búsqueda de plantear mejoras para elevar la educación, agrega Ríos.

“Ahora las evaluaciones a maestros se eliminaron por ser punitivas y no se sabrá el desempeño de los profesores ante los alumnos. Del orgullo a la decadencia”, comenta.

Y como otra pieza de este contexto, reflexiona que ahora el presunto violador, Félix Salgado Macedonio, morenista y muy amigo de AMLO, impone a su hija como candidata al gobierno de Guerrero. La decadencia.

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“Votemos el 6 de junio por el México que queremos. Votar es el antídoto al voto maiceado y corporativo”, remata.

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