Primero es necesario dejar claro algo, los que estamos contra la consulta no estamos en contra de la democracia directa o indirecta y para esto es importante puntualizar que la consulta del 1 de agosto no es una demostración de democracia, ni de justicia, es un ejercicio de manipulación.

La participación ciudadana en la vida política es uno de los pilares en que se basa este sistema político y es la vía a través de la cual la gente en general muestra su interés y/o aprobación ante los proyectos de gobierno; sin embargo, hay otros elementos que están siendo desestimados en este caso.

La democracia requiere constitucionalidad; es decir, respeto a la ley y también requiere de la información correcta para una adecuada toma de decisión.

Por lo tanto, la consulta que Morena y López promueven tiene una gran deficiencia que contradice directamente uno de los principales elementos democráticos: Violenta el Estado de Derecho y la seguridad ante la aplicación de la ley.

¿Cómo puede un proceso antidemocrático ser democrático? Simplemente no se puede.

La aplicación de una consulta en un tema que debería ser resuelto para asegurar legalidad, el Estado de Derecho y la aplicación de justicia no es “democracia directa” ya que realmente no pregunta sobre las decisiones pertinentes de gobierno. El sistema legislativo no puede preguntar si hace o no su trabajo, está obligado a hacerlo y es a través de ello que el ciudadano puede dedicar su pequeña participación en la vida política en cuestiones de verdadera importancia.

La democracia no implica que un gobierno haga preguntas sesgadas y aún menos que use la opinión política en pro de su imagen, implicaría escuchar a todos incluidos los que piensan diferente e incluir su punto de vista en las decisiones trascendentes.

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Claramente los resultados de esta encuesta no serán ni coherentes ni aplicables, no importará si tiene un 40% de participación que la haría vinculante, ya que el caso positivo sólo harán su trabajo y en caso negativo tendrían que desestimarla.

No, este no es un ejercicio para medir el interés del pueblo, sino el grado de manipulación que Andrés mantiene.

La pregunta ni siquiera es sobre enjuiciar a expresidentes como hace creer, es un trabalenguas sin repercusión real.

¿Entonces para qué? La consulta sólo ayuda a desviar la atención, a seguir permeando el discurso de ataque a sus adversarios y a repetir la falacia del “antes y ahora”. Claramente el único ganador es López en la arena que más le gusta: La de la desinformación.

¿Puede ser democrático un ejercicio que no suma a la vida política y que beneficia a un partido? No puede, por tanto este elemento no es tal, ni siquiera es oclocrático, es sólo un ejercicio de propaganda disfrazada para fortalecer el enardecimiento de las masas y la ganancia de uno solo y para López gastar más de 500 millones en propaganda personal es dinero bien invertido, no validemos este desatino, la respuesta única debe ser: La abstención.

#OPINAenDICES