Hace unos 15 años tuve la oportunidad de enseñar historia moderna para alumnos de preparatoria. Un tema muy importante siempre es La Guerra Fría y en ese entonces fue muy difícil hacer entender a los alumnos lo que era un mundo dividido por ideologías, para ellos el mundo siempre había estado globalizado y un mundo dividido en dos simplemente no tenía sentido.

Hoy no hablamos del mundo dividido.

Hablamos de un México dividido.

Lo peor es que la línea ideológica no es clara, es sólo el estar a favor o en contra.

No hay medias tintas, no hay áreas grises, sólo hay blanco y negro.

Esta disonancia cognoscitiva es impulsada por la misma 4ª, se han empeñado en usar uno de los prejuicios más comunes para impulsar su base de apoyo: “o estás conmigo o estás contra mí…”

Todos los días estos elementos son repetidos, todos los días se busca reforzar estas ideas.

Se nos quiere hacer perder el foco de que la meta de todos es el bienestar de México, de los mexicanos, que a quien hay que defender es a nosotros mismos.

Nada se gana de defender o atacar a un representante, lo importante deben ser los resultados.

No sirve tampoco de nada atacar a los pasados, su tiempo dejó de ser relevante y al contrario de lo que se piense denunciar un hecho pasado no explica la realidad actual.

La presentación de Andrés en la ONU es consecuencia de esta misma polarización, él siempre supo que su participación sería inútil, es sólo una tribuna más para aventar sus diatribas mañaneras, pero pedir, inventar una impráctica idea sobre redistribución es precisamente lo que sus seguidores quieren ver, él sabe que puede pedir y vituperear y los líderes serios ni siquiera lo voltearán a ver, eso no le preocupa, este teatro siempre ha sido dirigido a las impresionables e ignorantes masas que le aplauden.

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Pedir redistribución no es un plan hecho para tomarse en serio, así como culpar a otros de sus propios pésimos resultados tampoco lo es.

Denunciar que las cosas antes se hacían mal no traerá resultados, ni siquiera entendimiento, sólo más resentimiento y eso es lo que buscan, crear una imagen de un “líder” que va a gritar incoherencias que nadie tomará en cuenta, pero “que se atrevió a hacerlo” es lo que quieren.

No podemos tampoco esperar a ver qué pasa, toda travesía empieza con un paso y si se empieza mal se terminará mal.

Los resultados, claro, no están completos, pueden mejorar; pero la soberbia que sigue mostrando el gobierno no le deja ver sus errores, nadie aprende desde el aplauso.

La polarización política no tiene por qué ser normal, no es necesario pelear con familiares y vecinos, sí se puede alcanzar un acuerdo siempre que recordemos que un político no es el fin, es el medio para alcanzar metas.

Los resultados son lo que cuenta y aquellos que Andrés presumió son falsos, es más triste verlo promulgar fórmulas falaces con bases mal planteadas, pero es peor ver que lo vitorean por ello.

La ignorancia de la polarización y la manipulación.

#OPINAenDICES