Morena y AMLO están jugando por la abstención.

A Morena le conviene que el abstencionismo sea alto para hacer valer su voto maiceado y corporativo. Para los estudiosos en psicología del votante, atacar con furia al árbitro electoral reduce la confianza en la autoridad, inquieta al elector y hace que muchos decidan NO acudir a votar. De ahí el constante ataque del Presidente tanto al INE como Institución como a Lorenzo Córdoba y Ciro Murayama en lo particular. Acusaciones que se enmarcan desde el bulling hasta la burla e ironía.  Nunca… una demanda o dato duro.

El Pacto por la democracia, firmado en lo obscurito en Palacio Nacional es una clarísima NINGUNEADA al INE de parte del Presidente López y avalada (por lo que sea) por casi todos los gobernadores. Firmar el cumplir la ley es una vacilada. Pero hacer el show de la firma dejando a un lado al INE es ganas del Presidente de ponerse como el adalid de la limpieza electoral.  Que maña la de AMLO. Siempre quiere ser el alma de la fiesta, hasta puso a los gobernadores como en escuelita y él les dictó la lección.

Por otro lado, la abierta participación de los Siervos de AMLO en empujar el voto por Morena es tan abierta y documentada que más parece una provocación. Esta es otra manera de inhibir votar. Demostrar que como partido en el gobierno vas derecho y no te quitas, aunque la autoridad te reclame y pretenda castigar. Al cabo sabes que el Tribunal Electoral es tu cuate. 

Venzamos el abstencionismo. Votemos el 6 de junio.

Soy Lázaro Ríos y Tú ¿qué dices?

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