“Yo no quiero reyes, pero tampoco quiero magos”, expresa José Ignacio Rasso.

El empresario y columnista explica que los magos son profesionales del engaño, de eso viven, todos lo saben y todos les aplauden.

“No habrá cambio verdadero mientras sigamos creyendo que los caudillos vienen de oriente, mientras empoderemos a una sola persona, como un todo poderoso, mientras escribamos cartas esperando que Pemex sea productivo a la siguiente mañana”, detalla.

Rasso agrega que tampoco habrá cambios mientras se crea que la corrupción se acaba con un pañuelo blanco, mientras la mentira se repita todas las mañanas o mientras se trate a los militares como los verdaderos Reyes Magos.

“No existen polvos mágicos en las políticas públicas, no hay camellos cargados con remesas infinitas, no todos los programas sociales que brillen son de oro, los medicamentos no aparecen por acto de magia y la economía no se sostiene con hechizos”, refiere.

El empresario añade que no quiere reyes en Palacio Nacional, ni magos leales en el Congreso, así como empresarios que desaparezcan los impuestos.

“No queremos los reyes del pasado, pero tampoco queremos los magos del presente”, concluye.

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