El futuro es más incierto para aquellos que deciden ignorar los hechos presentes.

Para un gobierno que se basa en esconder su fracaso exclusivamente al culpar al pasado le es muy fácil ignorar los problemas que ellos mismos crean.

Los últimos 3 años están plagados de errores basados en inexperiencia, improvisación e ineptitud, de cosas que podrían haberse evitado con un poco de planeación y guía, con aceptar los pocos aciertos de sus predecesores en vez de estar tan desesperados en mostrar sus fallas.

Las decisiones se toman con el ego, no con el cerebro, sin importar quién pague el costo.

El primero y muy trascendente de estos puntos es la supuesta “lucha contra el huachicol” que dejó al centro del país paralizado por semanas a menos de un mes de tomar posesión, en este evento demostraron lo que sería el porvenir de los siguientes años, decisiones sin estudios, sin planes alternos, sin supervisión y sin pensar en el costo para la población, y eso sin pensar en la centena de muertos que derivaron de una inacción.

Hechos al vapor, decisiones mal pensadas, autoritarias en que no importaron las repercusiones, ya que consideran que su “transformación” vale cualquier costo en tiempo, dinero o vidas y eso, claro, es porque él no lo está pagando, lo paga la población.

La crisis de violencia si tiene raíces en el pasado, pero es trascendente ver que en un incendio lo importante es cómo lo mitigas; el problema está, él lo sabía y sus acciones son inadecuadas, la antiestrategia de “abrazos no balazos” ha sido el peor de los fracasos.

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La reciente violencia contra migrantes es otra caja de pandora que él mismo destapó al abrir la frontera a las caravanas centroamericanas.

La cancelación del Fonden en un país con huracanes cada año y dentro de una zona sísmica sólo puede traducirse en desastre.

Sin embargo, la peor falta de previsión definitivamente está en el manejo del sector salud y la pandemia. No son pocas las publicaciones internacionales que han denunciado a México como el peor lidiando con ella.

El uso clientelar de las vacunas y el desvío de fondos para la compra de medicamentos han traído la muerte de más de 260 mil personas.

No es necesario ser vidente, sólo pensar un poco en la gente que juró proteger.

El Informe sólo buscó desviar la atención, de nuevo, hacia sí mismo. Su cinismo le permite decir que está satisfecho, que ha hecho suficiente y que sus decisiones son buenas, pero todos los indicadores son negativos, han muerto innecesariamente cientos de miles, por enfermedad y violencia y sólo alguien extremadamente ególatra no aceptará eso como catástrofe.

Para todos aquellos que acusan al pasado sin ver los errores presentes, para todos los que contratan para sepultar los problemas en toneladas de pretéritos y todos los que dicen que No podía saberse, se les exhorta a comparar, a ver lo que hay, pensar en que las cosas no están bien y que mientras sigan protegiendo a un incapaz la gente seguirá muriendo.

Y esos SÍ son “hechos, no palabras”.

#OPINAenDICES