La abstención en las pasadas elecciones de junio fue del 47.3%, significa que 44 millones de mexicanos, de un total de 94 millones, no fueron a las urnas, explica Lázaro Ríos.

El consultor sostiene que la abstención es el “partido” más socorrido y, ante eso, Morena toma ventaja. 

Además, los estados más empobrecidos votaron más. Por ejemplo, en el Sur la abstención fue 27.4%, mientras que en los del Noroeste fue de 59.4%, juna diferencia de 32 puntos porcentuales.

“Hay que echarle más ganitas e inteligencia, tanto la Sociedad Civil como las autoridades, para abatir el abstencionismo y así lograr  elecciones más participativas en el amplio concepto de la palabra… Pero, vamos tarde”, considera.

Ríos detalla que en menos de un año, en el 2022, habrá elecciones para las gubernaturas de Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Quintana Roo y Tamaulipas.

“Todas actualmente en manos de la oposición y serán botín jugoso para Morena”, refiere. En tanto, en el 2023 los partidos competirán por Coahuila y la joya de la corona que es el Estado de México.
Y el 2024, además de la elección presidencial, se disputarán 8 gubernaturas, la Cámara de Diputados y la de Senadores.
“Hagamos ya lo necesario para que las próximas elecciones tengan en todo el país altas tasas de participación.
“Que ganen los votos, no la abstención”, exhorta Ríos.

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