Morena y sus aliados se quedaron con los puestos claves del Congreso de Baja California Sur al destituir y sancionar a ocho diputados de la oposición.

El sábado pasado, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador y el Partido del Trabajo se reunieron para hacerles juicio político a estos legisladores, ya que argumentaron que habían faltado 5 veces seguidas.

De esta sesión, resolvieron destituir de su cargo a cinco legisladores e inhabilitarlos por dos años en el servicio público, y castigaron a otros tres diputados con dos años de inhabilitación.

De los diputados expulsados, uno era el presidente del Congreso y otro era el titular de la Junta de Coordinación Política. Los dos cargos más importantes del Poder Legislativo tanto política y económicamente, que quedaron en manos de Morena.

Sin embargo, hubo fallas en el proceso, ya que Morena no les permitió a los ocho legisladores defenderse. Además, se saltaron la resolución de un juez de distrito, quien pidió que no se ejecutará ninguna sentencia contra estos legisladores, pues desde marzo Morena y aliados querían hacerles juicio político. 

Mientras, el gobernador Carlos Mendoza llamó “espurios” a los diputados de Morena y aseguró que interpondrá un recurso judicial por la destitución.

“Tendremos que esperar a que se pronuncie de nuevo la autoridad judicial sobre la legal conformación del Congreso; en tanto no suceda, me abstendré a publicar en el boletín oficial decreto alguno que contengan resoluciones del legislativo”, dijo el mandatario el pasado 25 de agosto.

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