Por Sharenii Guzmán

Los institutos de estadística en el mundo gozan, la mayoría, de independencia y credibilidad en los datos, puesto con ellos se construyen las políticas públicas, se toman decisiones y nos conocemos como ciudadanos.

Las estadísticas ayudan a tomar decisiones a los gobiernos, de ahí la importancia de la autonomía. Los institutos realizan el diseño y evaluación de políticas; censos poblacionales y reflejan la realidad de un país.

En España el Instituto Nacional de Estadística (INE) es un organismo autónomo, el cual está dirigido desde 2018 por un académico e investigador, Juan Manuel Rodríguez Poo, postulado por Pedro Sánchez. 

La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, U.S. Bureau of Labor Statistics (BLS), adscrita al Departamento del Trabajo, cuenta con independencia de gestión supuestamente libre de influencias partidistas. Su comisionado, William W. Beach, fue propuesto por Donald Trump en marzo de 2019 y trabajó para los republicanos en el Senado.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) de Argentina es un organismo público desconcentrado, pero está a cargo de Marco Lavagna, un ex diputado cercano al Presidente Alberto Fernandez; incluso lo acusan de defender los datos de la inflación. 

La Oficina Federal de Estadística es un organismo que depende administrativamente del Gobierno Alemán. Sus estadísticas cuentan con independencia y su director, Georg Thiel, además, organiza las elecciones.

El Instituto Nacional de Estadísticas de Chile es el organismo encargado de producir las estadísticas oficiales del país. Ha buscado su autonomía, hasta el momento sin éxito. Está dirigido desde 2020 por Sandra Quijada.

En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) tiene autonomía desde 2008. Sin embargo, está en riesgo de perderla por la impericia de Andrés López de nominar a quien fuera su secretaría de Economía.