Por Tomás de la Rosa

Las familias mexicanas que a septiembre suman casi 128 millones de habitantes vivieron otro colapso después de dos años de recesión. 

La recuperación económica ya había logrado cuatro trimestres consecutivos de rebrote. Sin embargo, a diferencia de lo que asegura el presidente Andrés Manuel López Obrador, la economía volvió a colapsar y el gasto en la compra de bienes y servicios, también.

En el tercer trimestre, el consumo familiar registró una contracción de 0.4%, en comparación con el trimestre inmediato anterior. Si bien, fue es una baja marginal, es una ruptura del proceso de recuperación que se mantuvo en los últimos cuatro trimestres (del tercer trimestre de 2020 al segundo trimestre de 2021), reveló hoy el INEGI con datos desestacionalizados.

El consumo privado es el gasto que realizan los miembros de los hogares en bienes y en los servicios. Es el mayor componente de la economía o Producto Interno Bruto. Con los datos del Inegi, se desprende que el consumo familiar en México sumó alrededor de 888 mil 900 millones de dólares o lo que es lo mismo, el 68.3% del PIB.

El consumo privado aumentó 8.9% en el tercer trimestre del año. Sin embargo, todavía se está 4.8% por debajo del nivel previo a la pandemia o 5.8% inferior a lo que dejó Enrique Peña Nieto a López Obrador al final del sexenio.

La contracción del consumo, con López Obrador, se tuvo desde antes de la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2.  Incluso, en los últimos 27 años, las familias mexicanas han registrado 15 descensos en el consumo de las familias y de ellos seis son en el gobierno de López Obrador. 

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Los peores gobiernos, en dicho indicador eran Ernesto Zedillo con cuatro descensos (del I al IV trimestre de 1995). En los gobiernos de Vicente Fox y Enrique Peña Nieto no tuvieron disminuciones (al menos en los primeros 11 trimestres). Con Felipe Calderón disminuyó cuatro veces (del IV trimestre de 2008 al III trimestre de 2009).

En el gobierno de López Obrador, el consumo disminuyó en el II trimestre de 2019 (-0.4%) y en el primer trimestre de 2020 (-0.5%). En esos dos trimestres, México ni el mundo tenían una declaratoria de emergencia sanitaria que confinara a la población.

Las otras caídas del consumo familiar en el gobierno que impulsa la llamada “cuarta transformación” fueron en el segundo trimestre de 2020 (-21.5%), el III trimestre de 2020 (-12.6%), el IV trimestre de 2020 (-7.4%) y el I trimestre de 2021 (-4.7%).

En los dos últimos trimestres, si bien aumentó 23.3% y 8.9%, es insuficiente para alcanzar el nivel previo a la pandemia. Esto es resultado de lo que erróneamente presume el presidente de su gobierno no tomó deuda para apoyar a las empresas y a las familias para intentar mitigar la recesión económica que él provocó y que se agravó con el coronavirus.

Así es cómo, hasta el momento, se ha gestado el peor escenario del gasto en la compra de bienes y servicios de las familias en la historia de México.