A menudo el gobierno posiciona en la agenda pública el incremento del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios a diversos productos bajo argumentos como para inhibir el consumo, reducir la obesidad o inclusive como combate a la desnutrición. 

Sin embargo, los aumentos de IEPS no han reducido la obesidad, de acuerdo con la UNICEF en 2019 México se posicionó en el primer lugar mundial en obesidad infantil y en segundo en la de adultos, por lo que solo han fungido como medidas recaudatorias. 

En 2013 se aprobó un impuesto especial de un peso por kilo de azúcar para bebidas saborizadas, acción que no disminuyó el consumo, pero de enero de 2014 a diciembre de 2015 contribuyó a que el gobierno alcanzara una recaudación de 37 mil 699 millones de pesos, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. 

En 2016 se reformó la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios para aplicar un 8 por ciento sobre la venta al público de botanas y golosinas. 

En 2017 los IEPS de cerveza y cidra menor de 14 grados fue del 26.50 por ciento, los vinos de 15 a 20 grados del 30 por ciento, ginebra, mezcal y vodka de más de 20 grados del 53 por ciento, los cigarros del 160 por ciento, al refresco fue un peso por litro y para las botanas y pan dulce del 8 por ciento. Por lo que el SAT recaudó más de 150 mil millones de pesos, por lo que respecto a 2016 incrementó la recaudación en un 6.4 por ciento. 

En 2018 el IEPS proveniente del tabaco, alcohol, alimentos, bebidas endulzadas y plaguicidas registró un aumento del 0.6 por ciento en términos reales con diferencia al año anterior. 

Te recomendamos leer esto:  Se aleja recuperación económica

En 2019 se propuso que en el paquete económico de 2020 se actualizará el IEPS  con el fin de generar recursos que fueran destinados al sector salud como para la promoción, prevención, detección y combate a la desnutrición, sobrepeso y obesidad. 

En 2020 se actualizaron las cuotas para el IEPS, a la que varios estados se unieron, en los cigarros por unidad tenían un precio en 2019 de 0.35 pesos y subieron en 2020 de 0.49 pesos; el refresco paso de 1.17 pesos por litro de azúcar a 1.26.

Cada que el gobierno necesita dinero recurre al incremento de impuestos disfrazando el hecho como una buena causa. A pesar de que cada año el gobierno recibe más dinero por los IEPS con la promesa de invertir en salud, las autoridades no dan resultados. En contraparte, el impuesto lo termina pagando la población más pobre y, de paso, se afecta al pequeño comercio.Tras un 2020 con economía estancada y caída en la recaudación, el Presidente necesita garantizar recursos para sus obras faraónicas y programas sociales, y busca quién se los dé.

#TúQuéDices?