Sharenii Guzmán

Como candidato al gobierno de Baja California, Jaime Bonilla lanzó críticas a su antecesor por la deuda que dejaba. 

“Estamos en contra del endeudamiento del Estado”, señaló al arrancar campaña el 31 de marzo de 2019. 

“No más deuda en Baja California, se disminuirá la actual deuda” fue la promesa número 39 de las 100 que hizo durante la disputa por la gubernatura. 

Un año después, el 1 de noviembre de 2020, en su informe como gobernador presumió que palomeó casi todo. Incluyendo la disminución de la deuda. 

“Al cumplir el primer informe de gobierno estoy aquí frente a ustedes para decirles que de los 100 compromisos hemos cumplido 93”, señaló. 

Sin embargo, a seis meses de terminar su gobierno, el Congreso estatal aprobó el pasado 24 de abril un crédito de 3 mil millones de pesos a un plazo de 20 años con cargo al Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de Entidades Federativas (FAFEF).

Fue solicitado por Jaime Bonilla para infraestructura y obra. Con ello, la deuda pública del estado asciende a 24 mil millones de pesos. 

En anteriores sexenios así han dejado al estado: Eugenio Elorduy (2001-2007) 5 mil millones 809 mil pesos; José Guadalupe Osuna (2007- 2013) 13 mil millones 456 mil pesos; Francisco Vega (2013-2019) 20 mil millones 274 pesos, de acuerdo con Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados.

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