Sharenii Guzmán

El golpeteo de la 4T a las Organizaciones de la Sociedad Civil ha sido constante y le ha dejado varios moretones.

Hasta septiembre de 2021 hay 45 mil 523 asociaciones en el Registro Federal de las OSC (RFOCS) del Instituto Nacional de Desarrollo Social (INDESOL).

Desde el inicio de este Gobierno, Andrés López quiere noquearlas.

“Nosotros ya no vamos a entregar recursos a organizaciones ni a fundaciones, para eso es el gobierno, esto debe quedar muy claro”, señaló el 5 de febrero de 2019. 

Los ataques desde “las mañaneras” se han transformado en iniciativas y reformas, que buscan acorralarlas y ponerlas contra las cuerdas. 

Como la eliminación de los 109 fideicomisos, que representó un recorte presupuestal de 68,478 millones de pesos. 

La reducción de presupuesto y cambio de operación en algunos programas sociales como las estancias infantiles y los refugios para mujeres víctimas de violencia. 

La propuesta de la senadora de Morena, Nancy Sánchez, para notificar cada donación ante la Unidad de Inteligencia Financiera, y con ello limitar el financiamiento privado y extranjero. 

La nueva embestida en la Miscelánea Fiscal 2022 desincentiva las donaciones al reducir las aportaciones a un 15% de los contribuyentes. 

Y es que estas organizaciones hacen el trabajo del Estado ante su debilitamiento como actividades educativas, atención a sectores vulnerables, medición de la inseguridad, brindan acompañamiento, entre otras.

Andrés López no quiere competencia ni contrapesos, lo que quiere es controlar todo.

#TÚQUÉDICES