VERÓNICA AYALA

Tras la derrota electoral de Morena en la Ciudad de México, el Presidente removió al jefe de la estructura de superdelegados y Servidores de la Nación, el principal aparato de operación política de la 4T, que estará ahora en nuevas manos.

La semana pasada se anunció la salida de Gabriel García Hernández, quien pasó de operador electoral favorito de Morena a Coordinador General de Programas para el Desarrollo, cargo con el que despachaba desde Palacio Nacional.

En su gestión al frente de esta área, responsable de los programas sociales del Gobierno, la estructura de los denominados Siervos de la Nación ha sido señalada y evidenciada por promover al Gobierno y al partido en el poder.

Ahora, este aparato estará en manos de Carlos Torres Rosas, quien se desempeña como secretario técnico de la Oficina de Presidencia, área que asumirá las funciones de la superestructura.

A Torres Rosas se le identifica por su amistad con Andrés Manuel López Beltrán, uno de los cuatro hijos de Amlo, quien a su vez tiene relación con el padre del funcionario, Carlos Torres Tavira. 

Con la fusión anunciada, el joven economista tendrá a su cargo la megaestructura de los programas sociales, que atiende a unos 25 millones de beneficiarios, conformada por los 32 superdelegados, 252 directores regionales, 4 mil trabajadores administrativos, y alrededor de 19 mil 20 servidores de la Nación.

Y manejará, también desde Palacio Nacional, el presupuesto millonario de estos programas, que asciende a más de 300 mil millones de pesos anuales.

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