Pilar Sanchez

La 4T pierde el control hasta dentro de las cárceles de México. 

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad del INEGI, hasta el 36.7% de los centros penitenciarios presentaron actividades de autogobierno y/o cogobierno. 

Es decir, los mismos reos realizaron actividades de seguridad o funcionamiento tales como manejo de llaves de las celdas, riñas entre grupos por control, asignación de celdas o vigilancia de las mismas. 

No solo es el autogobierno, la corrupción dentro de las cárceles también ha aumentado con respecto a los resultados de la misma encuesta de 2016 al pasar de 10.8% a 17.2% personas víctimas de estos de estos actos. Un total de 36.2% de las personas privadas de la libertad han vivido algún acto de corrupción en el proceso penal. 

De acuerdo con la percepción de los reos, el 31.9% se sintió inseguro en su celda y el 25.9% dentro del centro penitenciario. El 34.1% de la población privada de la libertad fue víctima de un delito dentro de la cárcel. 

Esto es especialmente dramático si se toma en cuenta que 27.8% de la población no tiene una sentencia y 43.9% declara haber sido acusada falsamente de cometer un delito. 

De las personas que sí cuentan con sentencia, el robo es el principal delito con un 32.7%. Le siguen homicidio (29.8%), secuestro (12.2%), violación (11.9%) y portación ilegal de armas (7.3%) y drogas (4.7%). 

Ante este panorama, el gobierno de la 4T se ha enfocado en los 8 penales privados que existen en México. Sobre la violación de derechos humanos y fallas en la reinserción social, prefieren el silencio aunque esta situación afecte a 220.5 mil personas en el país. 

Te recomendamos leer esto:  Un aumento salarial sin inflación

}

#TúQuéDICES?