El proyecto de austeridad emprendido por la cuarta transformación, no sólo sepultó de un plumazo 109 fideicomisos destinados a apoyar el arte, la ciencia y la cultura, sino también, enterró el único instrumento de apoyo federal de la capitalización de los sistemas de pensiones de las universidades públicas, comentó el periodista David Brondo. 

El consultor dijo que pareciera que el gobierno federal, hace todo lo posible por desmantelar instrumentos institucionales, funcionales, a cambio de fortalecer la cultura de las dádivas y los sistemas de sometimiento, sujeción y vasallaje, siento la forma de gobernar de la cuarta transformación. 

“Da la impresión de que el gobierno estuviera diciendo a rectores y universidades: vengan, supliquen, arrodíllense”, externó Brondo. 

El periodista comentó que el fondo U081 para apoyar el saneamiento financiero y la atención a problemas estructurales, era una inmejorable palanca para sanear las pensiones de las instituciones de educación superior, y el cual fue suprimido en el presupuesto federal del 2021. 

Explicó que ese fondo era el único mecanismo institucional con base en resultados, por lo que si las universidades emprendían reformas estructurales de largo plazo podían acceder a subsidios, manera en que se les premiaba la eficiencia y el empuje.

“Los diputados federales no tuvieron la menor idea de las consecuencias de su decisión de cancelar el U081, no hay una sola universidad pública en ellos estados con la solidez para mantener por sí misma un sistema de pensiones sanos”, puntualizó.

David Brondo afirmó que la falta de reglas, obligará a las universidades a mendigar recursos para poder pagar sus nóminas, cuando se acabe los presupuestos, los rectores deberán iniciar un viacrucis, sufrir las de Caín y negociar acuerdos discrecionales para la aprobación de participaciones extraordinarias como si fuesen dádivas o concesiones.

Te recomendamos leer esto:  El Presidente está anclado al pasado.

#Opina