Entre los compromisos que el Presidente Andrés Manuel López asumió con los familiares de mineros fallecidos hace 14 años en Pasta de Conchos, Coahuila, está el rescate de cuerpos, tarea que parece difícil por las condiciones de riesgo de la mina, estima David Brondo.

El periodista y consultor recuerda que el 19 de febrero de 2006 una onda expansiva de mil grados terminó con la vida de 75 mineros de dicho lugar, de los cuales 63 quedaron sepultados.

Durante la campaña, López Obrador asumió diversos compromisos, como la indemnización para las familias, la reparación colectiva, la construcción de un memorial y el rescate de los cuerpos.

“El Gobierno federal debería tener mucho cuidado con el compromiso de rescate, una operación que llevará a cabo la CFE y que durará al menos 4 años”, refiere.

Brondo recapitula que desde 2007, estudios del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, un órgano autónomo del Poder Ejecutivo, alertaron sobre los riesgos de un rescate.

Por ejemplo, estableció, que las condiciones de la mina eran inestables e inseguras debido al mal estado de los soportes, a la concentración de gases y a la presencia de agua subterránea, por lo cual el ingreso de personas comprometía significativamente su seguridad. En conclusión, determinó que era “contundentemente desaconsejable un rescate”.

Tanto tiempo después las cosas no pueden ser mejores, el gobierno lo sabe, y si no, debería saberlo.

Brondo considera sería lamentable que, en un intento de recuperación de los cuerpos, hubiera más víctimas.

“No se vale jugar con los sentimientos ni con falsas esperanzas”, afirma.

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